El exministro cuestionó las críticas al renovado protagonismo político de la expresidenta Michelle Bachelet, luego de que manifestara que podría considerar una tercera candidatura presidencial. Además, destacó el efecto que su reaparición tuvo en la oposición y llamó a su sector a recuperar el respaldo ciudadano, especialmente entre los sectores populares.
El exministro Francisco Vidal (PPD) respondió con ironía a las críticas surgidas desde la derecha por el regreso de Michelle Bachelet al debate político nacional. El exsecretario de Estado cuestionó la postura de quienes se opusieron a respaldar a la exmandataria para encabezar la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y que, tras su reaparición en Chile, han manifestado reparos frente a su renovado protagonismo.
Las declaraciones se producen luego de que Bachelet abriera la posibilidad de competir por tercera vez en una elección presidencial. Consultada sobre esa opción, la exjefa de Estado respondió “Yo creo que sí”, una frase que generó diversas reacciones en el escenario político y reactivó las conversaciones sobre el futuro de la oposición.
El eventual regreso de la expresidenta también motivó cuestionamientos desde el oficialismo. Entre ellos, el presidente José Antonio Kast planteó la necesidad de revisar los resultados de las políticas públicas implementadas durante sus dos gobiernos, abriendo nuevamente el debate sobre el legado de la exmandataria.
Vidal cuestiona la postura de la derecha
En conversación con El Mostrador, Francisco Vidal recordó que Bachelet había manifestado su disposición a asumir la Secretaría General de Naciones Unidas, pero no contó con el respaldo del Gobierno chileno para avanzar en esa aspiración. El exministro también apuntó contra los sectores de derecha que habían expresado su rechazo a esa posibilidad.
“Yo quería que ella estuviera sentada en Naciones Unidas. La derecha dijo que no. Ahora la tenemos en Chile y la derecha anda con colitis, yo les recomiendo Imecol”, afirmó Vidal, utilizando un tono irónico para referirse a las críticas que ha recibido la expresidenta.
El exministro también cuestionó las expectativas de quienes consideran que Bachelet debería mantenerse alejada de la actividad política después de que su opción internacional no prosperara.
“Una persona que estaba dispuesta a eso, vuelve a su país. ¿Y qué? ¿Va a estar tejiendo para los nietos?”, planteó durante la entrevista.
En su argumentación, Vidal hizo referencia a la trayectoria política de la exmandataria, destacando su militancia socialista, su oposición a la dictadura y su experiencia de prisión política y exilio.
A juicio del exministro, estos antecedentes forman parte de una trayectoria que explica su permanencia en la vida pública y su capacidad para intervenir en las discusiones políticas del país.
El debate por el legado de Michelle Bachelet
Las críticas al eventual retorno de Bachelet también han reabierto la discusión sobre las principales reformas impulsadas durante sus dos administraciones.
Frente a los cuestionamientos del oficialismo, Vidal manifestó su disposición a debatir sobre políticas como la gratuidad en la educación superior y las reformas tributaria y laboral. Sin embargo, sostuvo que no corresponde que la expresidenta deba responder directamente a cada cuestionamiento formulado desde la derecha.
“Para eso están los partidos, están los parlamentarios, los que fueron ministros, etcétera”, señaló, apuntando a la responsabilidad que, según su planteamiento, deben asumir los distintos actores que participaron en sus gobiernos.
De esta manera, Vidal diferenció la discusión sobre el desempeño de las administraciones anteriores de la participación política que Bachelet podría tener en el actual escenario nacional.
El debate, además, se desarrolla en medio de las conversaciones que mantienen los partidos de oposición para definir sus prioridades, fortalecer sus vínculos y evaluar las alternativas con miras a los próximos desafíos electorales.
“Fue una inyección” para una oposición golpeada por la derrota
Más allá de las controversias con la derecha, Vidal destacó el impacto que tuvo la reaparición de Michelle Bachelet entre los partidos opositores, luego de los resultados electorales que dejaron a su sector en una posición desfavorable.
“Fue una inyección. Una inyección a nosotros que fuimos derrotados abrumadoramente por la derecha”, expresó.
Para el exministro, la presencia de la expresidenta permitió generar un nuevo impulso entre dirigentes y militantes de distintas fuerzas políticas, en un momento en que la oposición enfrenta el desafío de reorganizarse y recuperar la confianza de la ciudadanía.
Vidal también resaltó la capacidad de Bachelet para generar coincidencias entre sectores que mantienen diferencias políticas y estratégicas.
“Es la única que logra, yo lo vi, que aplaudan simultáneamente Lautaro Carmona y Álvaro Ortiz. Las puntas de la oposición”, sostuvo.
Con esa referencia, el exsecretario de Estado puso énfasis en la posibilidad de que la exmandataria contribuya a generar espacios de encuentro entre distintas sensibilidades políticas, desde el Partido Comunista hasta sectores de la Democracia Cristiana.
Asimismo, valoró que Bachelet se haya puesto a disposición de los partidos y que tenga previsto reunirse con sus dirigentes durante la próxima semana, según lo señalado en la entrevista.
No obstante, Vidal aclaró que este escenario no implica que exista una candidatura presidencial definida para 2029. Por ahora, el regreso de la exmandataria al debate constituye un factor relevante dentro de las conversaciones que mantiene la oposición sobre su futuro político.
Vidal advierte que la oposición debe recuperar el voto popular
Pese al entusiasmo que atribuyó a la reaparición de Bachelet, Vidal reconoció que su sector enfrenta dificultades que no se resolverán únicamente con el regreso de una figura política de su trayectoria.
El exministro sostuvo que la derrota electoral debe analizarse considerando la pérdida de apoyo ciudadano, particularmente entre los sectores populares, donde la izquierda necesita reconstruir sus vínculos.
“Si perdimos en democracia porque perdimos la mayoría y con un componente esencial. La perdimos porque perdimos parte del voto popular”, afirmó.
En su diagnóstico, uno de los principales desafíos de la oposición consiste en comprender las preocupaciones cotidianas de las personas y responder a ellas con propuestas concretas.
En particular, puso el foco en la seguridad pública, un asunto que considera fundamental para recuperar la confianza de quienes sienten preocupación por la delincuencia y las condiciones en que desarrollan su vida diaria.
“El derecho a caminar tranquilo por las calles del mundo popular y de las capas medias es tan necesario como un salario digno”, sostuvo.
Con esta declaración, Vidal planteó que las demandas de seguridad deben ocupar un lugar central en la agenda de la izquierda, junto con las preocupaciones económicas y sociales que tradicionalmente han formado parte de su discurso.
Finalmente, el exministro advirtió sobre las consecuencias políticas de no comprender las razones que llevaron a parte de su electorado a apoyar otras alternativas.
“Si eso no lo entendemos, somos un conjunto de imbéciles”, concluyó.
Las declaraciones de Francisco Vidal reflejan así dos dimensiones del debate abierto por el regreso de Michelle Bachelet: por una parte, la discusión sobre el papel que podría desempeñar la expresidenta en el futuro de la oposición y, por otra, la necesidad de que las fuerzas que integran ese sector revisen su estrategia política, especialmente en materias como seguridad, salarios y recuperación del respaldo ciudadano.
