El gobierno del presidente José Antonio Kast pondrá en marcha este jueves su primer operativo de expulsión aérea de inmigrantes en situación irregular, en una medida que busca destrabar una de sus principales promesas de campaña, la cual hasta ahora había sido objeto de críticas por la falta de avances concretos.
La iniciativa se enmarca en el plan del Ejecutivo para reforzar el control de fronteras y enfrentar fenómenos asociados como el crimen organizado, un vínculo que ha sido reiterado por distintas autoridades como parte del diagnóstico en materia de seguridad en Chile.
Fuentes de BioBioChile confirmaron que cerca de 40 personas saldrán este jueves del país en el marco de este operativo.
Primer vuelo de expulsión
La confirmación del primer vuelo con inmigrantes irregulares ocurre en un escenario marcado por cuestionamientos sobre la capacidad del Ejecutivo para materializar esta medida, considerada una de las promesas más emblemáticas de la campaña del presidente Kast.
De hecho, el propio mandatario había reconocido recientemente que las expulsiones no se habían concretado al ritmo esperado.
De acuerdo con información publicada por La Tercera y confirmada por BioBioChile, la ruta del vuelo partirá desde Santiago, realizará una escala en Iquique y continuará hacia Colombia, Ecuador y Bolivia.
El operativo será coordinado de manera conjunta entre el Servicio Nacional de Migraciones, la Policía de Investigaciones de Chile y la Fuerza Aérea de Chile, consolidando así el inicio formal de una política que el Ejecutivo considera clave en su agenda de seguridad y control migratorio.
Mayor frecuencia y presión política
En medio de las presiones al Gobierno por la lentitud en la implementación de estas medidas, las mismas fuentes aseguran que la programación de expulsiones será más rápida en comparación con procesos anteriores. En esa línea, se proyecta la realización de al menos dos vuelos mensuales, además de la utilización de buses para concretar salidas hacia países fronterizos.
Con este primer despliegue, desde La Moneda buscan mostrar avances tangibles en medio de críticas que apuntan al desfase entre las promesas de campaña y su implementación. En particular, se han evidenciado desafíos operativos que han dificultado los procesos de expulsión en el país, tanto por razones administrativas como judiciales, lo que ha retrasado la ejecución de esta política migratoria.
