Organizaciones y vecinos del Valle de Elqui cuestionan la administración de los recursos establecidos en el testamento de la Premio Nobel y exigen mayor transparencia a la Orden Franciscana.
A siete décadas del fallecimiento de Gabriela Mistral, ocurrido el 10 de enero de 1957, una nueva controversia reabre el debate sobre el cumplimiento de una de las principales disposiciones testamentarias de la escritora: destinar los ingresos provenientes de sus obras en Sudamérica a los niños más vulnerables de Montegrande, localidad donde transcurrió parte de su infancia.
La polémica fue impulsada por dirigentes sociales y agrupaciones de la comuna de Paihuano, quienes sostienen que los beneficios prometidos por la autora de Desolación y Tala no se han reflejado en el desarrollo de la comunidad. Entre las organizaciones que han levantado la demanda se encuentra la Corporación Hijas e Hijos de Gabriela Mistral, cuyos integrantes buscan esclarecer el destino de los recursos y bienes vinculados al legado de la poeta.
La voluntad expresada en su testamento
En el documento testamentario, Gabriela Mistral estableció que todos los dineros derivados de la venta de sus obras literarias en América del Sur debían ser entregados a los niños pobres de Montegrande. El texto también encomendó la administración de esos recursos a la Orden Franciscana de Chile.
Sin embargo, vecinos del sector aseguran que, pese al reconocimiento internacional de la Premio Nobel de Literatura de 1945, la localidad continúa enfrentando problemas de vulnerabilidad social y carece de infraestructura cultural acorde con el legado de la escritora.
Dudas por la venta de una propiedad en La Serena
Uno de los puntos más cuestionados corresponde a la venta de la denominada Casa de las Palmeras, inmueble ubicado en La Serena y perteneciente a Gabriela Mistral, que fue enajenado en 1978. La comunidad solicita conocer qué ocurrió con los recursos obtenidos en esa operación.
Ante los cuestionamientos, la Orden Franciscana señaló que han transcurrido casi cincuenta años desde la venta y que la falta de archivos históricos y el fallecimiento de personas involucradas impiden reconstruir con precisión los antecedentes de aquella transacción.
La respuesta de los franciscanos
A través del Fondo Franciscano Hermana Gabriela Mistral, la congregación sostiene que los recursos actualmente disponibles provienen principalmente de donaciones voluntarias asociadas al uso de la obra de la autora y que estos son destinados a apoyar a los estudiantes de la Escuela de Montegrande. Además, aseguran que publican balances y registros de las ayudas entregadas.
Desde la comunidad, no obstante, persisten las dudas sobre el impacto real de estos aportes y sobre la existencia de una deuda histórica con los habitantes de la localidad elquina.
Debate por los derechos de autor
La controversia coincide con la discusión sobre la futura liberación de los derechos de autor de Gabriela Mistral. Diversas iniciativas parlamentarias han buscado revisar la situación jurídica de la obra de la escritora y evaluar una eventual extensión de su protección, argumentando que las regalías tienen un fin benéfico establecido por la propia autora.
Mientras se cumplen 70 años de la muerte de la primera latinoamericana en recibir el Premio Nobel de Literatura, el caso vuelve a poner en el centro del debate la vigencia de su legado y el cumplimiento de una voluntad que, para muchos habitantes de Montegrande, aún permanece pendiente.
