La expresidenta Michelle Bachelet no descartó competir nuevamente por La Moneda en las elecciones de 2029. La exmandataria respondió afirmativamente cuando fue consultada directamente sobre una eventual tercera candidatura, en su primera entrevista pública tras retirar su postulación a la Secretaría General de Naciones Unidas. Sus palabras reactivaron de inmediato el debate político y fueron recibidas con atención tanto desde la oposición como desde el Gobierno.
“No hay segunda sin tercera”. Esa fue la pregunta que recibió este miércoles la expresidenta Michelle Bachelet durante una entrevista con TVU, en una referencia directa a la posibilidad de que vuelva a competir por la Presidencia de la República.
La respuesta de la exmandataria fue breve, pero suficiente para instalar nuevamente su nombre en la discusión presidencial de cara a 2029.
“Yo creo que sí… yo creo que sí”, respondió Bachelet, entre risas, dejando abierta por primera vez de manera explícita la posibilidad de intentar un tercer periodo en La Moneda.
La declaración marca un cambio respecto de la cautela que la expresidenta había mantenido hasta ahora frente a una eventual nueva candidatura. Si bien durante los últimos meses su nombre había aparecido recurrentemente en conversaciones políticas, Bachelet no había manifestado públicamente una disposición tan directa a volver a competir por el máximo cargo del país.
De regreso al debate político
Bachelet gobernó Chile en dos períodos: entre 2006 y 2010 y nuevamente entre 2014 y 2018. Una eventual candidatura en 2029 abriría la posibilidad de que buscara llegar por tercera vez a la Presidencia, algo que hasta ahora no había reconocido como una alternativa propia.
Sin embargo, sus declaraciones no constituyen el anuncio formal de una candidatura.
La expresidenta no presentó un comando, no definió un partido o coalición para una eventual postulación y tampoco entregó un calendario para tomar una decisión. Sus palabras, por ahora, representan la apertura a una posibilidad que anteriormente había evitado confirmar.
En la misma entrevista, Bachelet puso énfasis en la necesidad de mantener la unidad de las fuerzas progresistas y manifestó su intención de continuar participando activamente en la política nacional.
“Voy a hacer todo lo posible, lo que esté en mis manos, para buscar que haya unidad de progresismo”, señaló.
La exmandataria explicó además que le preocupa la posibilidad de que se produzcan retrocesos respecto de derechos que, a su juicio, han sido conquistados durante las últimas décadas.
“Yo no voy a quedar tranquila tejiendo, por decirlo así. Bueno, la verdad que nunca he tejido”, añadió, utilizando una expresión con la que graficó su intención de continuar involucrada en el escenario político.
El contexto de su fallida candidatura a la ONU
Las declaraciones de Bachelet ocurren pocas semanas después del cierre de su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas.
La expresidenta había sido considerada como una de las cartas para suceder al actual secretario general de la ONU, António Guterres. Sin embargo, en septiembre decidió retirar su postulación después de constatar que no contaba con los apoyos necesarios para continuar adelante con el proceso.
Durante su entrevista con TVU, Bachelet volvió a referirse a las dificultades que enfrentó durante aquella carrera internacional y sostuvo que recibió señales de que algunos países no estaban dispuestos a respaldarla.
Según explicó, durante el proceso le transmitieron que determinados Estados no apoyarían su candidatura. También afirmó que su trayectoria, sus posiciones políticas y su historia personal fueron elementos considerados por algunos de los actores involucrados.
La exmandataria también recordó que la falta de respaldo de Chile fue un asunto que apareció durante sus conversaciones internacionales.
“¿Cuánto pesó? No lo sé, pero sí sé que en todas partes me preguntaron”, señaló.
El Gobierno de Kast no respaldó su candidatura
La situación había generado tensión política luego de que el gobierno del Presidente José Antonio Kast decidiera no entregar respaldo oficial a la candidatura de Bachelet para encabezar Naciones Unidas.
El propio Kast reconoció que había conversado directamente con la expresidenta para explicarle los motivos de su decisión, aunque posteriormente evitó entregar públicamente detalles sobre las razones específicas que le expuso.
“A ella le expliqué los motivos”, señaló el Mandatario el pasado 1 de octubre, sin profundizar en los argumentos de La Moneda.
El episodio adquirió una nueva dimensión luego de que Bachelet participara en un homenaje realizado en La Pintana, donde reafirmó que continuaría vinculada a la actividad política y rechazó la idea de retirarse de la vida pública.
En aquella actividad, que reunió a representantes de distintas fuerzas opositoras y al expresidente Gabriel Boric, la exmandataria sostuvo que quienes esperaban que se retirara de la política tendrían que esperar.
El encuentro terminó convirtiéndose en una señal de que Bachelet pretendía mantener un rol activo en el debate nacional.
La respuesta de La Moneda
Las nuevas declaraciones de Bachelet rápidamente llegaron hasta el Palacio de La Moneda.
El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, abordó la posibilidad de una nueva candidatura y evitó entrar en una confrontación directa con la expresidenta.
El secretario de Estado calificó sus palabras como una “expresión de deseo” y sostuvo que todavía falta un largo camino antes de que las eventuales candidaturas para 2029 se formalicen.
“La expresidenta Bachelet tiene una trayectoria de servicio público. Hoy ella realiza una expresión de deseo y cuando se inscriban las candidaturas, en tres años y medio más, conversaremos respecto de las viabilidades políticas o si efectivamente llega a materializarse esa expresión de deseo”, señaló Alvarado.
Desde el Gobierno agregaron que el eventual retorno de Bachelet a una carrera presidencial no constituye actualmente una de sus principales preocupaciones y que el foco de La Moneda está puesto en cumplir los compromisos asumidos durante la actual administración.
Una nueva etapa para la oposición
Las palabras de Bachelet también provocaron reacciones dentro de la oposición.
Distintos dirigentes valoraron que la expresidenta no haya cerrado la puerta a una nueva candidatura y destacaron su disposición a trabajar por la unidad del progresismo.
La discusión, sin embargo, recién comienza.
Con las elecciones presidenciales de 2029 todavía a más de tres años de distancia, no existe actualmente una candidatura formal de Bachelet. Tampoco está definido cómo se estructurarán las eventuales primarias, alianzas partidarias o mecanismos de selección de candidaturas que utilizarán las distintas fuerzas políticas.
Por ahora, su nombre vuelve a instalarse en la conversación presidencial a partir de una frase de apenas cuatro palabras: “Yo creo que sí”.
Bachelet vuelve a dejar abierta una puerta que parecía cerrada
La expresidenta había construido durante los últimos años un perfil con fuerte presencia internacional, especialmente a través de su trabajo en organismos multilaterales y organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos.
Su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas parecía representar precisamente una nueva etapa de su trayectoria política, alejada de una eventual tercera carrera presidencial.
El fracaso de esa postulación, sumado a su decisión de mantenerse activa en el debate nacional, había generado especulaciones respecto de cuál sería su próximo paso.
Este miércoles, Bachelet entregó una primera señal concreta.
No anunció una candidatura, pero tampoco la descartó.
Y esa diferencia resulta relevante para el escenario político chileno: por primera vez desde que dejó La Moneda en 2018, la exmandataria reconoció públicamente que una tercera candidatura presidencial es una posibilidad que está dispuesta a considerar.
El desafío, en caso de que esa alternativa avance, será determinar cómo se articularía dentro de la oposición, qué papel jugarían los distintos partidos y liderazgos del progresismo y cuál sería el mecanismo para definir una eventual candidatura presidencial.
Por ahora, la propia Bachelet ha puesto el énfasis en otro punto: la unidad de las fuerzas progresistas.
La carrera presidencial de 2029 todavía está lejos de comenzar formalmente, pero sus declaraciones ya volvieron a poner a una de las figuras más relevantes de la política chilena en el centro de la conversación.
