Alejandra Mizala aseguró que la casa de estudios espera un informe jurídico para definir los pasos a seguir respecto de su vínculo con la concesionaria que administra al club Universidad de Chile.
La recién electa rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala, abrió la puerta a una eventual revisión profunda del convenio que mantiene la casa de estudios con Azul Azul, incluyendo la posibilidad de retirar la autorización para utilizar el nombre, símbolos y emblemas institucionales de la universidad.
En una entrevista concedida a CNN Prime, la académica señaló que la universidad se encuentra a la espera de un informe en derecho solicitado por la actual administración para determinar las alternativas legales disponibles respecto de la relación con la concesionaria que administra el fútbol profesional del club.
“No se descarta nada, pero es bien importante tener un respaldo muy jurídico para tomar decisiones”, afirmó Mizala al ser consultada sobre la posibilidad de impedir que Azul Azul continúe utilizando el nombre y los emblemas de la institución.
Preocupación por la transparencia
La futura rectora manifestó inquietud por los cuestionamientos que han afectado a la administración de la concesionaria durante los últimos años, especialmente en torno a la propiedad y gobierno corporativo de la sociedad anónima.
Según explicó, la principal preocupación de la universidad es garantizar que se cumpla el espíritu original del convenio firmado con Azul Azul, cuyo objetivo era proteger la identidad institucional y los valores asociados a la Universidad de Chile.
“Ha habido falta de transparencia”, sostuvo Mizala, agregando que el acuerdo contempla expresamente la protección de los símbolos y emblemas universitarios.
Revisión del convenio
La postura de Mizala no es nueva. Durante su campaña para la rectoría y tras resultar electa para el período 2026-2030, insistió en que el convenio vigente debe ser revisado.
“No hay dos opiniones sobre la necesidad de revisar el convenio y efectivamente asegurar que nuestros símbolos y la universidad estén a resguardo”, declaró anteriormente. La académica precisó que las futuras acciones dependerán de las conclusiones del informe jurídico encargado por la actual rectora, Rosa Devés.
Un vínculo histórico bajo presión
La relación entre la Universidad de Chile y Azul Azul se remonta a 2007, cuando la concesionaria asumió la administración del fútbol profesional tras la crisis financiera del club. Como parte del acuerdo, la universidad autorizó el uso de su nombre, marcas y emblemas, manteniendo además representación en el directorio de la sociedad anónima y recibiendo pagos por concepto de royalty.
Sin embargo, en los últimos años el vínculo se ha tensionado debido a cuestionamientos sobre la gestión de la concesionaria y las controversias vinculadas al ex presidente y controlador de Azul Azul, Michael Clark. La propia universidad ya había advertido anteriormente la necesidad de revisar el acuerdo para resguardar su imagen institucional.
Lo que viene
La futura administración universitaria deberá definir uno de los temas más sensibles en la relación entre la casa de estudios y el club más popular del país. Si bien no existe una decisión tomada, las declaraciones de Mizala representan la señal más firme emitida hasta ahora desde la rectoría respecto de una eventual modificación —o incluso término— de las condiciones bajo las cuales Azul Azul utiliza el nombre y los símbolos de la Universidad de Chile.
La resolución dependerá del informe jurídico que se encuentra en elaboración y que podría marcar el futuro de una relación institucional que ya suma casi dos décadas.
