Al menos 120 personas resultaron heridas —once de ellas en estado grave— tras dos impactos de misiles iraníes registrados este sábado en el sur de Israel, en una zona que alberga la principal instalación nuclear del país.
Los ataques se produjeron horas después de que Irán denunciara un presunto bombardeo conjunto de Estados Unidos e Israel contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz. Pese a la tensión, no se han reportado fugas de material radiactivo.
El primer impacto ocurrió a las 19:00 hora local (mediodía en Chile) en la ciudad de Dimona, donde se encuentra el Centro de Investigación Nuclear del Néguev. El ataque dejó 47 personas heridas, entre ellas un niño de 10 años en estado grave.
Según el Cuerpo de Bomberos y Servicios de Rescate de Israel, el impacto provocó el derrumbe de un edificio y un incendio en el sector.
Horas más tarde, a las 22:00 (15:00 en Chile), volvieron a sonar las sirenas antiaéreas en la zona. Quince minutos después, un segundo misil impactó en Arad, localidad ubicada a unos 30 kilómetros de Dimona.
El proyectil cayó entre varios edificios, causando daños significativos en al menos tres de ellos y un incendio en un cuarto piso.
El servicio de emergencias israelí Magen David Adom informó a las 00:10 hora local (17:10 en Chile) que el número total de heridos ascendía a 75 trasladados a distintos hospitales mediante ambulancias y helicópteros, de los cuales diez se encontraban en estado grave, incluida una niña de cuatro años.
Tras el segundo ataque, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que la ofensiva contra Irán y el Líbano continuará.
“Esta es una noche muy difícil en la campaña por nuestro futuro”, afirmó el mandatario en un comunicado difundido por su oficina, en el que también señaló haber conversado con el alcalde de Arad.
Previamente, Netanyahu había expresado su apoyo a las víctimas del ataque en Dimona, indicando además que sostuvo contacto con el jefe comunal de esa ciudad.
