Reportes de inteligencia habrían advertido sobre la posibilidad de un incidente durante el primer viaje comercial del buque Danstar desde Punta Arenas hacia las Islas Malvinas. La operación está prevista para fines de 2026 y se desarrolla en medio de las históricas tensiones entre Chile y Argentina por el archipiélago.
Un eventual episodio de tensión entre Chile y Argentina podría producirse a fines de este año, coincidiendo con el inicio de una inédita ruta marítima comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas —Falkland, según la denominación británica—.
De acuerdo con antecedentes publicados por Bío Bío Investiga y recogidos por medios nacionales, informes de inteligencia chilena habrían calificado como un “evento crítico” la posibilidad de que se produzca algún incidente con el primer buque que realice esta travesía.
La embarcación involucrada es el Danstar, un buque de carga general de aproximadamente 72 metros de eslora, de bandera chilena y operado por Easter Island Naviera, compañía nacional que cuenta con experiencia en transporte marítimo hacia territorios insulares.
La nueva conexión tiene previsto unir Punta Arenas con Puerto Stanley y busca establecer una alternativa de abastecimiento para las islas. El primer viaje se proyecta para diciembre de 2026, aunque la fecha exacta del zarpe se mantendría bajo reserva.
Una ruta comercial que genera preocupación
El proyecto tiene un carácter principalmente comercial y logístico. La empresa pretende transportar desde Magallanes distintos productos e insumos requeridos por el mercado de las islas, entre ellos alimentos, productos frescos, madera, materiales de construcción, alimento para animales, maquinaria y repuestos.
La iniciativa busca complementar la actual conexión marítima que las Malvinas mantienen con Uruguay, y no reemplazarla. Según antecedentes de la Falkland Islands Development Corporation, el objetivo es aumentar las alternativas de abastecimiento y fortalecer la cadena logística del archipiélago.
Sin embargo, la operación se desarrolla sobre un escenario geopolítico particularmente sensible.
Argentina mantiene su histórica reclamación de soberanía sobre las Islas Malvinas, mientras que el Reino Unido administra actualmente el territorio. En este contexto, cualquier actividad que fortalezca los vínculos comerciales entre Chile y las islas puede adquirir una dimensión política adicional.
El paso por el Estrecho de Magallanes
Uno de los aspectos que habría sido analizado durante la planificación de la ruta corresponde al recorrido que efectuará el Danstar.
La naviera confirmó que el buque navegará desde Punta Arenas hacia las islas utilizando el Estrecho de Magallanes, descartándose una ruta por el Mar de Drake. La empresa ha sostenido que el trayecto se realizará conforme a la normativa internacional vigente.
El recorrido tendría una extensión aproximada de 900 kilómetros y podría efectuarse en alrededor de dos días y medio, ofreciendo una alternativa considerablemente más directa que la conexión existente mediante Montevideo, Uruguay.
Precisamente este punto es uno de los elementos que genera atención desde el ámbito de la seguridad y las relaciones internacionales.
Según Bío Bío Investiga, fuentes de inteligencia consultadas bajo reserva consideran que el primer viaje podría convertirse en un momento especialmente delicado para la relación bilateral y han advertido sobre la posibilidad de un incidente.
El temor a una escalada diplomática
La preocupación estaría relacionada con la eventual reacción de Argentina ante el tránsito de un buque chileno con destino directo a las Malvinas.
En abril de 2024 ya se registró un antecedente que involucró a una embarcación chilena. La Prefectura Naval Argentina interceptó entonces un remolcador de bandera chilena que prestaba asistencia a un pesquero desde las islas, argumentando disposiciones de su legislación relacionadas con el tránsito y transporte entre puertos continentales argentinos y las Malvinas.
A esto se suma que autoridades argentinas han expresado preocupación por distintas actividades vinculadas con el archipiélago y su desarrollo energético, particularmente debido al proyecto petrolero Sea Lion.
No obstante, desde la empresa chilena han descartado que la operación tenga un propósito político. Luis Cisternas, gerente comercial de Easter Island Naviera, ha señalado que se trata de un negocio entre privados destinado al abastecimiento de una comunidad y que la navegación se efectuará conforme al derecho internacional.
Gobierno chileno estaría monitoreando la situación
Los antecedentes publicados por Bío Bío Investiga señalan que los reportes de inteligencia habrían sido puestos en conocimiento del Gobierno chileno y derivados a las instituciones correspondientes, entre ellas los ministerios de Defensa y Relaciones Exteriores.
Desde ambas carteras se habría optado por no entregar declaraciones públicas debido al carácter reservado de la información.
La preocupación en La Moneda estaría centrada principalmente en el eventual escenario posterior al zarpe: cualquier incidente que involucre al Danstar podría obligar al Gobierno chileno a responder diplomáticamente frente a Argentina.
Por ahora, no existe confirmación de que vaya a producirse un incidente. Lo que existe es una advertencia preventiva basada en la evaluación de distintos escenarios de riesgo.
Una ruta con importancia económica para Magallanes
Mientras el componente geopolítico genera atención, empresarios y autoridades de Magallanes han destacado las oportunidades económicas que podría abrir la nueva conexión.
Durante septiembre se realizaron encuentros empresariales destinados a vincular a compañías chilenas con representantes comerciales de las islas. El propósito es que Punta Arenas pueda transformarse en un importante punto de abastecimiento para el territorio insular.
Desde la Falkland Islands Development Corporation han destacado el interés existente tanto en Chile como en las islas y han planteado que una conexión adicional permitiría mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro.
La naviera, por su parte, ha defendido el carácter estrictamente comercial de la iniciativa. Su experiencia con Rapa Nui constituye uno de los principales antecedentes utilizados para justificar su participación en este nuevo proyecto.
Así, el primer viaje del Danstar podría convertirse en mucho más que una operación logística.
Si finalmente zarpa desde Punta Arenas rumbo a las Malvinas durante diciembre, la travesía será observada con especial atención por Chile y Argentina, en un escenario donde una actividad comercial privada podría terminar teniendo importantes consecuencias diplomáticas si se produce algún tipo de incidente.
Por ahora, la fecha exacta del zarpe permanece sin confirmación pública y las autoridades chilenas mantienen cautela frente a los antecedentes de inteligencia.
